Se corta la carne y el jamón en cuadrados, se limpian los champiñones —se pueden emplear también de lata—, y el pimiento verde o rojo se limpia de semillas, partiéndolo en trozos; se van ensartando en las brochetas, alternando con el jamón, un trozo de pimiento, carne, champiñón, pimiento, jamón, carne y pimiento.