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Comienza lavando la panza en agua caliente, ráspela hasta conseguir que quede blanca y limpia de cualquier impureza.
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Luego enjuáguela en agua fría y póngala a hervir en una olla con tres litros de agua y sin sal. Cuando esté blanda, añada al caldo el corazón, el hígado y las otras vísceras enteras, previamente lavadas. Ahora añada las ramas de cebolla y las dos de perejil y la sal. Deje cocinar.
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Aparte lave las tripas y voltéelas al revés y vuelva a lavarlas con abundante sal y jugo de limón. Luego enjuáguelas con agua fría y voltéelas al derecho nuevamente.
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Ponga en un tazón el arroz, la cebolla, la col, el perejil y el culantro picados, el ajo, la sal, pimienta, orégano y un poco de achiote. También ralle dos plátanos verdes y agregue a nuestra preparación, luego corte en tajadas los otros cuatro plátanos y póngalos en el caldo.
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Debe mezclar bien la preparación, verificar el nivel de sal, comprobar que el sabor de los aliños sea fuerte, y dividirla en dos porciones.
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Morcillas negras: Para preparar las morcillas negras agregue a una de las porciones el litro de sangre fresca pasándolo por un cedazo grueso. Mézclelo bien y rellene con esta preparación las tripas más gruesas. Luego ateles los extremos y amárrelas de trecho en trecho.
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Morcillas blancas: Para preparar las morcillas blancas agregue a la porción restante, el vino blanco y 3 cucharadas de azúcar. Mézclelo bien y rellene con esta preparación el resto de las tripas. Como el anterior ateles los extremos.
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Luego de rellenarlas, coloque todas las tripas dentro del caldo.
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Cocínelas por 60 minutos hasta que note que están suaves. Para servirlas, debe sacarlas del caldo y freírlas en poca grasa.
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Acompáñelas con trozos pequeños de hígado, corazón y panza. En un plato aparte puede servir el caldo con una tajada de plátano verde cocido.